Que no te den gato por sterbai

Muchas veces estamos más pendientes del resultado que del proceso, y eso hace que pasemos por alto los detalles. Yo lo reconozco: soy muy despistado. No será la primera ni la última vez que, andando por la calle, algún vecino, conocido o amigo me saluda y yo, perdido en mi mundo, tardo en reaccionar. Eso sí, cuando lo hago siempre miro a la cara, sonrío y devuelvo el saludo.

Esta mañana, mientras realizaba mi rutina habitual como aficionado a la acuariofilia, revisando que todo en mi acuario plantado estuviera en orden, me llevé una gran sorpresa. Al buscar a mis seis Corydoras sterbai, solo vi a dos hiperactivas en un lado del tanque… y ni rastro de las otras cuatro.

Mi primera preocupación fue pensar que algo había fallado en la adaptación, o que quizás los escalares en época de puesta o incluso los tetras Congo las habían incomodado, obligándolas a esconderse en la parte trasera del ryoboku, protegidas entre el plantado.

Finalmente logré ver a un par, pero su aspecto me resultó muy sospechoso, casi como en el juego Among Us, cuando detectas al impostor. El patrón de las Corydoras no era el que debería: rayas extrañas en la cabeza, líneas poco convincentes y, sobre todo, una ausencia total de color en las aletas, que normalmente lucen un tono amarillo o naranja.

Yo no suelo quejarme: más bien me enfado y lo dejo pasar. Pero recordando lo que conté en el capítulo anterior, el precio de las Corydoras sterbai ya me había parecido excesivo. Entiendo que cada comercio fija sus precios, pero lo mínimo es llevarse un pez de calidad, no algo que parezca una copia barata.

Molesto y decepcionado, escribí un WhatsApp a la tienda. La respuesta fue sorprendentemente buena: el vendedor reconoció que seguramente se las colaron en el envío y me ofreció como compensación unos tetras Congo gratis (que rechacé, porque ya tengo 11 y crecen muchísimo). Al ver mi negativa, me ofreció varias soluciones y la más acertada fue regalarme cuatro Corydoras sterbai, dejándome elegirlas personalmente.

En un principio no pensaba aceptar. No me gustan esas situaciones en las que una tienda se ve obligada a regalar algo por culpa de un distribuidor. Pero mi esposa me animó: “Ve, así al menos no te sentirás mal, y seguro que vuelves a comprar allí”.

Así lo hice. Al llegar, revisamos juntos las cuatro Corydoras que le quedaban. Esta vez sí, los patrones eran correctos y claramente distintos a las fotos que le había mostrado de mi acuario. Fue un gesto honesto que demuestra que no hubo mala fe, sino simplemente una cadena de errores que acabó en un mal sabor de boca.

Al final, me llevé las Corydoras correctas y la sensación de que el dueño de la tienda no tenía por qué disculparse, pero lo hizo igualmente. Y eso, en este hobby, se agradece.

¿Trilineatus o Sterbai?

Corydoras trilineatus: presenta un patrón de líneas en forma de laberinto sobre el cuerpo, con una franja lateral oscura más marcada que recorre de la cabeza a la cola.

Corydoras sterbai: destaca por los puntos blancos bien definidos sobre fondo oscuro y las aletas pectorales con un tono anaranjado o amarillento característico.

Deja un comentario